Enfilamos este final de septiembre ya adentrados del todo en el otoño. Después de este San Mateo que nos ha dejado poco revueltos y resacosos, a ratos con atisbos de felicidad y otras veces con un agrio sabor de boca -y aquí lo único que siempre nos endulzó fueron los buenos mojitos de MALA-SAÑA– debemos prepararnos para recibir esta estación de transición, entre el buen tiempo y el malo, entre el cielo azul y el gris, que va poco a poco conquistando nuestros días. Antes de que todo este frío y la lluvia nos alcancen de tal manera que parece que nunca van a irse, es obligación y merecimiento aprovechar esos claros que escasean y terminar el mes con buen pie en la terraza mientras brindamos. Porque siempre nos quedará MALA-SAÑA, independientemente de fiestas o no, de findes o no, para poder disfrutar y ser nosotros. Bebamos no para olvidar, que teniendo en cuenta de lo que venimos también puede estar justificado, sino para endulzar esos recuerdos.

Pasado septiembre la ciudad se sume en la normalidad, que por otro lado no es tan mala, y comienza a funcionar, a dar a pleno pulmón el pedal del devenir. Arranca el Oviedo más cultural, una ciudad repleta de actividades a las que muchas veces no hacemos caso o se nos pasa. No puede ser; como propósito de este nuevo curso debemos plantearnos aprovechar más cada día: la pereza es de los pecados capitales el más común, muy dañino y que apenas nos proporciona ningún placer. Acabemos con la pereza.

Ya ha empezado la temporada de ópera, cuya Fundación (Fundación Ópera de Oviedo) cumple 75 años y ha recibido la medalla de oro de la ciudad; no queda nada para que empiecen a Funcionar Ventanas Improvisadas, unos encuentros con profesionales de diversos ámbitos, que bajo la batuta de Patricia Ibarrondo y el amparo de la Fundación Municipal de Cultura, se irán desarrollando a lo largo de los meses; también Oviedo Escribe, idea de Ivan de Santiago, y funcionamiento similar; el cine en el Filarmónica gracias a RADAR, donde se va a rendir tributo a ese genio que fue Fernando Fernán Gómez, ya que se ha cumplido el centenario de su nacimiento; la Noche Blanca el primer sábado de Octubre, que acerca el arte y las propuestas más explosivas a la calle, rompiendo los moldes con la academicidad y el encorsetamiento habitual; la feria de grabado ALMA GRÁFICA, que traerá a importantes artistas de los que poder disfrutar y la Noche del Comercio, que contará con una actuación y un evento en MALA-SAÑA, porque quien se para está muerto y siempre hay que estar ofreciendo cosas nuevas.

Se vienen cositas, esta nueva temporada desde MALA-SAÑA tratarán de sorprendernos y ofrecer nuevos planes. Empiecen por estar atentos a próximas publicaciones, el sábado 8 de octubre será el primer evento. Por el momento recuerden este nombre: TELEFUNKA.

Nos vemos en la barra, brindo por ustedes.